Alguien se fue a su casa sin cerrar la gaveta. Lunix lo nota y te avisa, y el aviso no es cosmético: hasta que esa sesión se cierre, todo lo que cobres hoy cae en la sesión de ayer y ninguno de los dos días cuadra.
- 1
Lee el aviso en el panel
La tarjeta de la caja te dice que la caja de ayer sigue abierta y te pide cerrarla antes de seguir vendiendo. Ese es el problema completo dicho sin rodeos: el efectivo de hoy está entrando en los números de ayer.
- 2
Ciérrala antes de la primera venta
Haz esto antes de registrar nada. Cada minuto que operas con la sesión de ayer abierta es otra transacción archivada en el día equivocado, y cada una hay que desenredarla a mano después.
- 3
Cuenta lo que hay físicamente
Cierra la sesión y cuenta la gaveta por denominación como siempre. Lo que cuentas es lo que hay en la gaveta ahora mismo, que incluye cualquier cosa cobrada esta mañana antes de que te dieras cuenta.
- 4
Espera una diferencia, y regístrala con honestidad
Una sesión que quedó abierta de noche casi siempre cierra con diferencia. No ajustes el conteo para que desaparezca. La diferencia con una nota que la explique vale más que un número limpio en el que nadie cree.
- 5
Abre la sesión de hoy
Con la de ayer cerrada, abre una sesión nueva y declara tu fondo inicial. A partir de aquí el día se comporta normal.
- 6
Arregla el hábito, no solo la sesión
Que este aviso aparezca seguido es un problema de rutina de cierre. El cierre del día es una pantalla y un conteo; una tienda donde eso no pasa es una tienda que no te puede decir si perdió dinero.
Pro tips
- Si ya se cobraron ventas en la sesión de ayer antes de que te dieras cuenta, dilo en la nota de cierre. La razón de que una cifra sea rara es más útil que la cifra siendo prolija.
- Nombrar tus estaciones de caja hace esto mucho más fácil de desenredar, porque la sesión se lee como una estación y un número en vez de solo «la caja».
Was this helpful?